Timbu

Nuestro zarigüeya

El zorrillo de oreja blanca, o Timbu como es conocido aquí en la región es famoso por el mal olor que dan las axilas cuando es amenazado.


Es un tipo de marsupial, como los canguros que poseen bolsa ventral donde se encuentran las mamas, allí los embriones entran y viven durante parte de su desarrollo, en medio de 4 meses.


De cabeza grande con 3 rayas, hocico alargado, orejas cubiertas por fina camada de pelo que varía entre blanco y negro y con cola gruesa y afilada en la punta casi sin pelos, son conocidos como Timbu, Cassaco, Mucura, Saruê ou Saguiré comúnmente encontrado por todo Brasil por el hecho de ser noctívagos, o sea, de hábitos nocturnos.


Vive entre bosques, cierras, pantanal, caatinga (vegetación agreste del nordeste brasileño) y hasta en grandes centros urbanos. Miden de 60 a 90 centímetros y pesan en medio de 1,6 kilos. Su alimentación es bastante variada, omnívoro, comedor de insectos, víboras, frutas, roedores y aves.


Se muestran bastante solitarios y acostumbran a reunirse apenas para el apareamiento dos o tres veces al año para reproducir de 10 a 20 cachorros. Con sus miembros bien desarrollados, la cola y dedos de las manos, capturan a las presas y con destreza transitan por ramas, construyendo nidos con hojas y ramas secas en buracos o agujeros de palos viejos.


No representa ningún riesgo al , a pesar de muchos tener miedo por ver al bicho feo y arisco, en verdad solamente acostumbra mostrar los dientes y gruñir cuando es amenazado pudiendo hasta fingirse de muerto. Son esencialmente colaboradores del ecosistema, contribuyendo en el control de plagas agrícolas, además de óptimos dispersores de semillas a través de las heces.


El dicho popular: “bêbado como um gambá” (borracho como un zorrillo) se debe al hecho de ellos ser sanguinarios, acaban “embriagándose” con la sangre de las víctimas y por la mañana podemos encontrarlos todavía borrachos, así, dice la leyenda que para evitar que diezmase todo gallinero, dejaban un jarro de aguardiente para entorpecerlo y evitar la muerte de las aves.


Aquí en Pipa ellos son bienvenidos ya que contribuyen en el control del ecosistema. Podemos encontrarlos en algunos lugares urbanos, pero preferencialmente en locales donde el bosque es predominante, como por ejemplo en el Santuario Ecológico.


Es aconsejable, así como todas las especies salvajes de la región, que este inofensivo animal sea respetado, ¡siempre!


El nombre “gambá” (zorillo) tiene origen en la lengua tupi-guarani, en la cual gã’bá o guaambá significa “mama hueca”, una referencia al marsupio, la bolsa ventral donde se encuentran las mamas e donde los cachorros viven durante parte de su desarrollo.

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